Guía YPF. Regiones de nuestro País

PATAGONIA

Pinceladas de azul profundo con tintes celeste cristal y verde en degradé envuelven con toda la fuerza de la naturaleza a la Región Patagónica. Extensas tierras de impactantes contrastes visuales, viento incesante y pocos habitantes.

Marca registrada en todo el mundo, esta región capta la atención de visitantes aventureros, amantes de deportes invernales y apasionados por el descanso y el disfrute de la vida silvestre en todas las estaciones del año.

Allí, donde se asoma el fin del mundo, se erige única rodeada de misterio, aromas rebeldes y sabores autóctonos.

“La Patagonia argentina comienza, por sus características geográficas, al sur del río Colorado, pero por razones políticas incluye, desde 1996, a la provincia de La Pampa, agregada a las específicamente patagónicas: Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. ”

Su superficie es de 930.731 km2 y la población, dos millones de habitantes. En latitud, la Patagonia argentina se extiende desde los 35º a los 55º S por más de 2.000 kilómetros a vuelo de pájaro, entre el Atlántico Sur y la cordillera de los Andes.

Las costas patagónicas son generalmente acantiladas, poseen excelentes puertos naturales, rica fauna y una gran amplitud de mareas. La mayor parte del territorio patagónico consiste de áridas mesetas separadas por los valles de los ríos que desaguan en el Atlántico. Al oeste, en las proximidades de los Andes, hay un rosario de docenas de lagos de origen glaciario, algunos de ellos enormes. Al pie de las montañas y en sus faldeos se encuentran los bosques andino patagónicos, así como la mayor parte de los grandes centros turísticos y de deportes invernales.

“ Los Parques Nacionales argentinos nacieron en la Patagonia hace más de ochenta años y gracias al celo de sus guardaparques y estrictas normas de conservación, la naturaleza que amparan se conservó intacta. ”

Nacionales desarrolló además una infraestructura edilicia de singular calidad y bello estilo, que imprime un carácter sobrio y respetuoso del entorno a las intendencias y oficinas de guardaparques. Es gracias a la APN que la Patagonia atravesó el siglo XX incólume en sus más excepcionales escenarios.

3 día(s) / Ushuaia y sus alrededores
 
  • Día 1 Por la mañana, recorra a pie o con el city tour en ómnibus de dos pisos el centro de Ushuaia y visite el Museo del Fin del Mundo; por la tarde, dedique algunas horas a los cuatro museos de la antigua cárcel de Ushuaia. A la noche, si el presupuesto lo permite, cene en alguno de los dos mejores restaurantes de la ciudad, con vista a la bahía: el Kaupé o el Chez Manu.

  • Día 2 Por la mañana, haga un paseo al Parque Nacional Tierra del Fuego y excursión en el Tren del Fin del Mundo; por la tarde, suba en aerosilla al glaciar Martial.

  • Día 3 Excursión náutica a Estancia Harberton por el canal Beagle y regreso por tierra, pasando por el Valle de Tierra Mayor.

4 día(s) / Península Valdés y Punta Tombo
 
  • Día 1 Por la mañana, recorra la costanera de Puerto Madryn y visite el Ecocentro; por la tarde, viaje a Puerto Pirámides, pasando por la playa El Doradillo y el mirador de Punta Pirámides. Puede quedarse a dormir en Puerto Pirámides.

  • Día 2 Por la mañana, excursión náutica de avistaje de ballenas; por la tarde, recorrido en auto por la Península Valdés, con paradas en Punta Delgada, Caleta Valdés y Punta Norte. Pase la noche en Puerto Madryn, donde conviene probar la gastronomía marítima.

  • Día 3 Visita a Trelew y al Museo Egidio Ferruglio. Almuerzo-merienda con un té galés en Gaiman y visita a sus museos y a alguna de las capillas galesas. Es posible alojarse en Gaiman o en Trelew.

  • Día 4 Excursión de todo el día a la pingüinera de Punta Tombo, almorzando empanadas de cordero en el lugar.

4 día(s) / Noroeste de Neuquén
 
  • Día 1 Salida de Neuquén hacia Zapala. Almuerce allí o en Las Lajas y prosiga el viaje por Loncopué hasta Caviahue.

  • Día 2 Sólo en los meses de verano (de diciembre a abril, cuando el camino está abierto) suba hasta Copahue y visite Las Máquinas. Lleve una vianda para almorzar en el camino por Puertas de Trolope a El Huecú (donde hay una hostería) y El Cholar, costeando el espectacular cañón del río Neuquén para llegar a Chos Malal, donde cenar y pernoctar.

  • Día 3 Dedique el día a una recorrida en auto por Andacollo. Las Ovejas y Varvarco. Regreso a Andacollo o Chos Malal para cenar y pasar la noche.

  • Día 4 Vuelta al volcán Tromen por Buta Ranquil y Barrancas, regresando a Andacollo por laguna Tromen. Cene y pase la noche en Chos Malal.

4 día(s) / Las costas de Chubut
 
  • Día 1 Llegada a Trelew y visita al Museo Paleontológico Egidio Ferruglio. Almuerce ligero y viaje por la RN3 y la RP30 hasta Camarones. Recorra el pueblo y eventualmente visite el Museo Perón. Cene y pernocte allí.

  • Día 2 Partida por la mañana hacia la pingüinera de Cabo Dos Bahías. Por la tarde, viaje por la RP1 hasta Bahía Bustamante, para cenar y dormir.

  • Día 3 Elija entre la variedad de excursiones organizadas: salidas embarcadas, avistaje de aves, visita al bosque petrificado, etc.

  • Día 4 Según horarios de vuelos, tiempo libre para seguir paseando o salida hacia Comodoro Rivadavia.

5 día(s) / El Calafate y el Chaltén
 
  • Día 1 Excursión al glaciar Perito Moreno, con recorrido de las pasarelas y almuerzo o picinic en el lugar. Se puede intentar un mini-trekking sobre el hielo, embarcando en Puerto Moreno. Al regresar a El Calafate, recorrido por las cuadras céntricas de la avenida San Martín y cena en los buenos restaurantes del centro.

  • Día 2 Excursión náutica a los glaciares Spegazzini y Upsala o bien, también con excursión náutica, visita a Estancia Cristina, donde hacen un asado de cordero inolvidable.

  • Día 3 Viaje hasta El Chaltén y excursión a laguna del Desierto, pasando la noche en El Chaltén.

  • Día 4 Día completo para alguna de las varias caminatas posibles por los alrededores de El Chaltén.

  • Día 5 Excursión náutica al glaciar Viedma o trek en el hielo del glaciar Torre.

7 día(s) / Bariloche y la Ruta de los Siete Lagos
 
  • Día 1 Dedique unas horas a recorrer el centro de Bariloche, yendo por la calle Mitre y el Centro Cívico hasta la Catedral. Puede almorzar en alguno de los buenos restaurantes tradicionales. Por la tarde, suba al Cerro Otto (en auto o en el teleférico) para disfrutar de la mejor vista panorámica de la ciudad. Si se anima,puede bajar a pie.

  • Día 2 Recorra el Circuito Chico, comenzando por la avenida Bustillo (vale la pena subir, en aerosilla o a pie, al Cerro Campanario) hasta llegar a Llao Llao y Puerto Pañuelo. Se puede tomar algo en alguno de los tradicionales hoteles. Vale la pena conocer, sobre todo, el Llao Llao y el Tunquelén. Otra alternativa es merendar en Colonia Suiza. Si hay tiempo, el paseo puede incluir el ascenso al Cerro Catedral en aerosilla. El panorama desde lo alto es inmejorable.

  • Día 3 Tómese el día para una de las excursiones náuticas, ya sea a la isla Victoria y la península de Quetrihué o a Puerto Blest. En ambos casos, puede ir preparado para un picnic o almorzar en las hosterías.

  • Día 4 Paseo en auto hasta la cascada Los Alerces y Pampa Linda, al pie del monte Tronador, con picnic o almuerzo en alguna de las hosterías del recorrido.

  • Día 5 Partiendo en auto bien temprano, recorra el Valle Encantado hasta Confluencia, con almuerzo en Villa Traful; por la tarde, llegue a Villa La Angostura y aproveche para recorrer, ida y vuelta, la RN 234 hasta el brazo Huemul. Puede ascender en aerosilla al cerro Bayo para contemplar el paisaje y pernoctar en La Angostura, donde hay una rica y variada gastronomía.

  • Día 6 Con paradas en los diversos lagos y puntos panorámicos, recorra el Camino de los Siete Lagos. En el camino hay lugares para comer, y también puede ser agradable hacer picnic en alguna playa. Baje por el camino de cornisa hasta Quila Quina y pernocte en San Martín de los Andes, disfrutando la cocina de alguno de sus excelentes restaurantes.

  • Día 7 En auto o en excursión náutica, llegue hasta Hua Hum, al final del lago Lácar, y dedique unas horas a recorrer el centro de San Martín de los Andes, con sus bonitos negocios.

14 día(s) / Patagonia norte: mar y lagos
 
  • Día 1 Partiendo de Carmen de Patagones o de Viedma temprano, disfrute un almuerzo de mariscos en Las Grutas y llegue a Puerto Pirámides para pernoctar.

  • Día 2 Dedique la mañana a un avistaje de ballenas embarcado y la tarde a recorrer la península pasando por Punta Delgada donde se puede almorzar, Caleta Valdés y Punta Norte; pernocte en Puerto Madryn.

  • Día 3 Por la mañana visite el Ecocentro y despídase del mar con un almuerzo de mariscos en Madryn; por la tarde viaje hasta Trelew y visite el Museo Egidio Ferruglio; en vez de cenar tome un té tarde en Gaiman y pase la noche allí o en Trelew.

  • Día 4 Recorra el valle del río Chubut por la RN25 y si no le teme al ripio siga por la RP 12, para llegar a dormir a Trevelin o Esquel.

  • Día 5 Dedique todo el día al Parque Nacional Los Alerces, con caminatas o excursión náutica, pernoctando en alguna de sus hosterías.

  • Día 6 Viaje por Epuyén, El Hoyo y Lago Puelo hasta El Bolsón, pernoctando allí.

  • Día 7 Dedique todo el día a excursiones y paseos en los alrededores de El Bolsón, durmiendo de nuevo allí.

  • Día 8 Viaje de El Bolsón a Bariloche, desviándose a cascada Los Alerces y Pampa Linda para ver el monte Tronador.

  • Día 9 Dedique todo el día a una excursión náutica desde Puerto Pañuelo y al Circuito Chico, durmiendo en Bariloche.

  • Día 10 Guarde un día más para otros paseos en los alrededores de Bariloche, pasando otra noche allí.

  • Día 11 Recorra el Valle Encantado y almuerce en Villa Traful, para pasar la noche en Villa la Angostura.

  • Día 12 Dedique el día a recorrer despacio el Camino de los Siete Lagos hasta San Martín de Los Andes, pernoctando alli.

  • Día 13 Recorra San Martín de los Andes y sus alrededores, durmiendo otra vez allí o en Junín de los Andes.

  • Día 14 Si no teme al ripio, visite las termas de Epulafquen y conozca el lago Huechulafquen, pernoctando en alguna de sus hosterías o en Junín de los Andes.

Consejos para viajar en auto
“Fuera de las rutas pavimentadas hacen falta vehículos altos y robustos: 4x4, camionetas de tracción trasera, autos de tracció delantera o trasera.”

A menos que se conozca bien el camino, en las rutas apartadas es prudente viajar con un buen mapa rutero, teniendo siempre una idea de en qué tramo de la ruta uno se encuentra. También se pueden usar un GPS y un buen mapa. En las rutas transversales de ripio, es molesto y peligroso viajar hacia el oeste al atardecer con la luz solar en los ojos y el polvo en el parabrisas.

Si se viaja en verano sin reservas previas, es prudente llevar carpa y bolsas de dormir o estar dispuestos a dormir sobre cuatro ruedas: en alta temporada, la modesta capacidad hotelera de muchas pequeñas localidades se satura antes del atardecer.

El mayor problema del ripio son las piedras que proyectan las ruedas (en particular las de tracción) de los vehículos. Siempre hay que disminuir la velocidad al adelantarse y ser adelantados. Distanciarse al cruzarse y adelantarse sirve si la ruta es ancha y se aminora la velocidad: los proyectiles pueden volar decenas de metros. En un largo viaje por ripio, el parabrisas seguramente recibirá impactos de piedras.

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Comer
“La “nouvelle cuisine patagónica” es reciente: hace 20 años casi no existía y los menúes patagónicos apenas se diferenciaban del resto de los menúes argentinos por una mayor asistencia del cordero, la trucha o la centolla fueguina.”

Hoy los “sabores locales” afloran en casi todos los menúes sureños y algunos restaurantes de la región están entre los mejores de la República. Siguiendo a pioneros como Francis Mallman y Ernesto Vivian, toda una generación de jóvenes chefs aventureros enriqueció mucho el panorama gastronómico patagónico en los últimos años: hoy se come muy bien en toda la región.

El comensal en Patagonia debe tener noción de las dificultades de aprovisionamiento para una buena cocina. El mercado bien provisto más próximo puede estar a cientos de kilómetros. La lechuga y el tomate llegan por avión, la leche y la carne de vaca pueden ser pampeanas. Todo lo que no provenga de la estepa, del bosque, del lago o del mar, siempre es más caro en Patagonia y tanto más cuanto más al sur.

Del mar patagónico argentino destacan langostinos, pulpos y pulpitos, calamares y calamaretti, ostras, almejas y mejillones de cultivo y berberechos, además de la rara centolla fueguina y el más frecuente centollón; entre los pescados priman el lenguado, el róbalo, el salmón blanco y la merluza negra.

De la estepa, la carne de capón Corriedale al norte y Merino al sur es la base cárnica de la alimentación, mientras el cordero es un lujo de las fiestas, de exportación o para el turismo: el cordero fresco se encuentra sólo a principios de verano, pues pocos productores crían varias camadas de corderos en el verano. El cabrito es de las comarcas pedemontanas del Neuquén y los oasis de la Línea Sur. El guanaco (de buena carne magra) y el choique (de carne bastante fibrosa) no figuran todavía en el menú, ni tampoco la liebre europea, aunque sí el ciervo y el jabalí. El asado suele hacerse a la llama y al palo, ya que la leña patagónica suele ser pobre en brasas.

En la región lacustre hay truchas frescas, congeladas y ahumadas, carnes de ciervo y jabalí ahumadas y quesos saborizados y ahumados, hongos de pino y de ciprés, nueces y frutas rojas, salsas, conservas y dulces de frutas, además de chocolates. En Bariloche se destacan las especialidades alemanas e italianas y en Chubut, las galesas.

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Beber
“El vino patagónico nació hace un siglo en el Alto Valle del río Negro, donde hay una bodega centenaria, el Establecimiento Humberto Canale, en las afueras de General Roca.”

La vitivinicultura patagónica renació en la última década con notables inversiones y vinos tintos y blancos de gran calidad, en particular los Malbec, Merlot y Pinot Noir.

La cerveza artesanal surgió en El Bolsón en la década de 1990, gracias a los cultivos de lúpulo y cierta bohemia innovadora. Pero hoy las cervezas artesanales de distintos cereales, tostados y sabores, de agua mineral y lúpulo de El Bolsón, pueden ser todo un capítulo de viaje por la región de los lagos patagónicos. La cervecería Quilmes hoy produce todo su lúpulo en el Valle del río Negro.

La sidra, a pesar de la vasta producción de manzanas del Alto Valle del río Negro, quizá por no ser una producción fiscalizada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) no tiene todavía grandes expresiones.
Hay también una producción artesanal e incipiente de licores y conservas de frutas finas.

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Dormir
“Algunos de los lechos más mullidos, tranquilos y de mejor vista al planeta austral están en Patagonia, a su precio. Son habitaciones donde se abren las cortinas y no se ve más que mar, lago, río, islas, montañas, glaciar.”

Algunos de los lechos más mullidos, tranquilos y de mejor vista al planeta austral están en Patagonia, a su precio. Son habitaciones donde se abren las cortinas y no se ve más que mar, lago, río, islas, montañas, glaciar.

Con presupuesto y reservas previas, hay toda una Patagonia de hoteles, hosterías y lodges cinco estrellas que el lector de mayor cilindrada y tracción puede afrontar, junto al turista de alto vuelo.

Otra alternativa (que no suele ser económica, y por ello es más frecuentada por extranjeros) son las estancias, que en muchos casos son muy confortables y en otros algo rústicas, pero siempre rodeadas de un encanto poco frecuente en los alojamientos turísticos convencionales.

 Gracias al turismo nacional e internacional más masivo, en todos los principales destinos turísticos de la Patagonia hay hoteles, cabañas, apart-hoteles y hosterías de precios más contenidos, siempre pulcros y bien atendidos. El turismo juvenil internacional trajo consigo el desarrollo de muchos hostels y bed & breakfast pulcros y económicos.

Los hoteles sindicales, en una atmósfera más comunitaria, también albergan huéspedes no gremiales con tarifas convenientes y, a veces, espléndidas ubicaciones.

 El camping es muy difundido en toda la Patagonia y los hay de precio muy razonable, con buenos servicios y espléndida ubicación, si bien muy concurridos en la alta temporada estival. En sus variantes de camping organizado, camping agreste o camping libre, la carpa y la bolsa de dormir (que también es útil para dormir en los refugios de montaña) permiten vivir la naturaleza patagónica sin muros alrededor.

Los lodges de pesca cierran todos cuando termina la temporada de pesca, es decir desde abril hasta noviembre. También muchos hoteles y casi todas las estancias cierran a fines del verano y hasta la primavera. Pero en los que no cierran siempre hay lugar y las tarifas son más económicas.

En vacaciones de verano e invierno la capacidad hotelera de las pequeñas localidades de tránsito hacia el sur se satura al final del día: se recomienda viajar con reservas previas, o con carpa y bolsas de dormir.

También los principales destinos turísticos pueden estar llenos en enero. Lo mismo ocurre en las localidades petroleras, donde la hotelería puede ser bastante más cara y estar completa en cualquier período del año.

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Actividades
“Patagonia suministra al viajero sensaciones fuertes con la mera contemplación sedentaria de sus bellezas naturales. Pero si se quiere mover el cuerpo e introducirlo más a fondo en la naturaleza, el catálogo de actividades posibles es tan vasto y potencialmente exigente como se desee.”

Entre las actividades aéreas, el aladelta y el parapente se practican desde algunos cerros de Bariloche, El Bolsón y otras localidades. Y en Puerto Madryn hay viento para el kyte-surf casi todos los días. Otra actividad aérea bastante difundida en las comarcas boscosas es el canopy. En Ushuaia, Bariloche y algunas otras ciudades hay también servicios de sobrevuelo en avioneta de la comarca.

En el agua dulce o salada, la pesca tiene en Patagonia un marco de excepcional amplitud: rías y restingas, ríos y arroyos, lagos y lagunas de naturaleza incontaminada que apasionan a pescadores del lugar, del país o de ultramar. Entre las lagunas del extremo norte neuquino y los ríos fueguinos, hay cientos de pesqueros incomparables. Los ríos y lagos patagónicos son escenarios magníficos para el kayak, el rafting y el windsurf. Puerto Madryn es la capital argentina del buceo y frente a la ciudad hay parques submarinos increíbles. Desde Ushuaia se puede partir en velero a recorrer el canal Beagle, o llegar hasta el cabo de Hornos e incluso a la Antártida. No en todos, pero en muchos lagos patagónicos están permitidas la navegación a motor y las actividades motonáuticas.

En tierra, las posibilidades se multiplican aún más. El trekking tiene entornos fabulosos en toda la región lacustre-andina, con epicentros singularmente ricos de alternativas en los alrededores de Bariloche, El Bolsón, Villa Futalaufquen y El Chaltén. El montañismo o andinismo está de parabienes en Patagonia, en todos sus grados de dificultad, desde una fácil ascensión al Lanín o el Tronador a una casi imposible escalada del cerro Torre.

El mountain-bike es potencialmente infinito en la región lacustre, con cientos de kilómetros de pistas alejadas del tránsito motorizado, en la inmensidad de los bosques. Y la RN40 es un desafío incomparable para los ciclistas de travesía que la recorren siempre más.

Las cabalgatas constituyen la mejor forma de apreciar la belleza de las zonas de transición entre los bosques y la estepa, de subir a los cerros y vadear arroyos, aprehendiendo a la Patagonia tal como lo hicieron sus exploradores y colonos, montados sobre un buen caballo criollo.

 En invierno, se abren en Patagonia media docena de centros de deportes invernales del más alto nivel de equipamiento y otra media docena de centros menores, preferidos por lugareños y principiantes. El snowboard y el esquí, con sus variantes alpino y de fondo o travesía, tienen pistas de sobra en la región, donde se puede elegir esquiar entre volcanes y araucarias en Caviahue, o con vista al mar en Ushuaia, o en los mayores complejos de invierno de Sudamérica, en Catedral y Chapelco.

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“Desde las latitudes de Buenos Aires, recorrer toda la Patagonia en auto a lo largo de las RN3 y RN40 es un viaje de más de 10.000 km y no menos de un mes.”
 
 

Galería de fotos

Rutas Guía YPF en Patagonia

De la RN3 a Península Valdés

El circuito de la península, desde Puerto Pirámides a Punta Delgada y Punta Norte, implica más de 200 km por caminos de ripio. Antes de llegar al Centro de Interpretación y acceso a la Península, un desvío de ripio deja el asfalto de la RP2 hacia el norte y costea el golfo San José hasta isla de los Pájaros. El camino devuelve al pavimento de la RP2 donde está el Centro de Interpretación.

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De Río Gallegos a El Calafate

La RP5, de Río Gallegos a Lago Argentino. Se hace en menos de 4 h. En invierno la nieve y la escarcha pueden complicar el tránsito por esta ruta que sigue el valle del río Coig o Coyle por la estepa. En pocos kilómetros, desciende al valle del río Santa Cruz en río Bote, a 200 m sobre el nivel del mar, ya frente a las puertas de El Calafate.

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