Guía YPF. Regiones de nuestro País

NOROESTE

Entre los llanos salitrosos, las selvas de nublado, los valles cordilleranos y los seismiles del altiplano está la Argentina más rica de contrastes y de historia.

Desde las grandes ciudades con su acervo cultural e histórico a los pueblitos de adobe de la Puna, el Noroeste cautiva a los viajeros con su rica humanidad y sus tradiciones, de la comida a la música, de la religión a los tejidos.

Tierra de extremos, el Noroeste no deja indiferente a quien descubre sus pasos de altura, sus viñedos y bodegas, sus templos y festividades, sus artesanías y maravillas geológicas y naturales.

“El Noroeste es la Argentina más folklórica, una región que comienza a 200 metros de altura sobre el nivel del mar, en Santiago del Estero, y culmina veinte veces más cerca del cielo, en los volcanes más empinados del mundo. Va de los áridos bosques del Impenetrable a las lujuriosas yungas o selvas de nublado y a las alturas cubiertas de cardones. ”

Es una región en la que se cultivan caña de azúcar, bananas, papayas, mangos, soja, trigo, uvas, aceitunas, el omnipresente maíz, la papa y los cereales de altura autóctonos, como la quinoa y el amaranto.

Hábitat de pumas, cóndores, llamas y vicuñas, pero también de las mulas y las cabras, que llegaron con la conquista.

Allí, todos adoran las empanadas, pero cada provincia las prepara a su manera, siempre exquisitas. Y todos veneran a un santo o a una santa, pero cada pueblo adora a un patrón o a una patrona diferente.

Las seis provincias descriptas en esta guía forman un cautivante mosaico de naturaleza, historia y humanidad: Salta, Jujuy y Tucumán son las de más larga y acentuada vocación turística; La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero descubrieron más tarde su potencial, pero crecieron mucho en los últimos años. En todo caso, el Noroeste no es una región completamente descubierta por el turismo masivo. Su vastedad y su profunda identidad cultural son tan fuertes que a veces se tiene la impresión de ser el primer viajero que anda por determinados lugares.

“ Los Parques Nacionales argentinos nacieron en la Patagonia hace más de ochenta años y gracias al celo de sus guardaparques y estrictas normas de conservación, la naturaleza que amparan se conservó intacta. ”

Nacionales desarrolló además una infraestructura edilicia de singular calidad y bello estilo, que imprime un carácter sobrio y respetuoso del entorno a las intendencias y oficinas de guardaparques. Es gracias a la APN que la Patagonia atravesó el siglo XX incólume en sus más excepcionales escenarios.

3 día(s) / De Tucumán a Salta por los Valles Calchaquíes
 
  • Día 1 Desde San Miguel de Tucumán, suba a San Javier y Villa Nougués, descienda al llano y, por la RN307, llegue al valle del Tafí, donde es buena idea parar a ver el parque de los menhires, en El Mollar, y almorzar en Tafí del Valle. Cruce el abra del Infiernillo, deténgase un rato en Amaicha del Valle, visitando el Museo de la Pachamama, pase por las ruinas de Quilmes y llegue a Cafayate para cenar y pasar la noche.

  • Día 2 Por la mañana, recorra Cafayate, visite una bodega o recorra los primeros kilómetros de la quebrada de las Conchas, hasta el Anfiteatro; regrese y deténgase a comer algo en la plaza de San Carlos, para seguir viaje por la RN40 hacia el norte, hasta Molinos. Allí, o desde Angastaco, desvíese hasta Colomé y visite el Museo James Turrell y la bodega. Si no hay problemas de presupuesto, duerma en Colomé. De lo contrario, hágalo en Molinos. Pase por Seclantás y llegue hasta Cachi, para cenar y pasar la noche.

  • Día 3 Por la mañana recorra Cachi y prepárese un tentempié. Cruce el Parque Nacional Los Cardones y al bajar por la Cuesta del Obispo deténgase a comer los sándwiches que ha traído en el valle Encantado. Si prefiere que lo atiendan, unos kilómetros más abajo hay un parador. Regrese a Salta y disfrute del cierre de su paseo con un anochecer en la recova de la plaza 9 de Julio, con empanadas y vino salteño.

5 día(s) / Los Valles Riojanos y la Puna Catamarqueña
 
  • Día 1 Dedique un día a visitar el Parque Nacional Talampaya. Si no lo conoce, incluya antes el recorrido por el Valle de la Luna (descripto en la GUÍA YPF de Cuyo y Córdoba) y llegue para cenar y dormir en Villa Unión. Empezando temprano y terminando quizás algo agotados, es posible hacerlo en un día.

  • Día 2 Parta temprano de Villa Unión y por la Cuesta de Miranda pase por Chilecito y Famatina, para llegar a dormir a Tinogasta (donde hay buen hospedaje), a Fiambalá (donde el hospedaje es más rústico) o en el confortable Complejo Turístico Cortaderas, ya a mitad de camino por el fabuloso valle de Chaschuil. Suba hasta el increíble Paso de San Francisco y regrese a dormir en Fiambalá o en Tinogasta (si es que logra conciliar el sueño después de haber visto tantos paisajes impactantes).

  • Día 3 Desde Tinogasta, tome la RN60 y luego la RN40 hasta Hualfin, deteniéndose a comer algo en Belén o en Hualfin. Desde aquí siga por la casi del todo pavimentada RP43 a Antofagasta de la Sierra, llegando para cenar y pernoctar a El Peñón o a la propia Antofagasta.

  • Día 4 Dedique todo el día a las excursiones en los alrededores de Antofagasta de la Sierra y vuelva a cenar y dormir allí, que las truchas de Puna y las noches estrelladas valen la pena de un soroche.

  • Día 5 Parta bien temprano de Antofagasta de la Sierra a San Antonio de los Cobres, quizá pasando por Santa Rosa de los Pastos Grandes y el abra del Gallo; lleve algo para comer en el camino o deténgase a almorzar en San Antonio. Desde aquí, baje por la quebrada del Toro parando un rato en Tastil para llegar a cenar y dormir en Campo Quijano o en Salta.

8 día(s) / La Puna, la Quebrada de Humahuaca y los Valles Calchaquíes
 
  • Día 1 Parta de Salta bien temprano por la quebrada del Toro, viendo rápidamente las ruinas de Tastil y, si le interesa, el viaducto La Polvorilla, en las afueras de San Antonio de los Cobres. Allí puede almorzar algo liviano. Siga viaje sin parar más que a tomar fotos por la RN51 hasta el Paso de Sico. Cene y pase la noche en San Pedro de Atacama, en Chile. Si le toca hacer la recta bajada de noche, se sentirá un piloto de avión. Si no quiere cruzar fronteras, llegue hasta Catúa y por allí pase de la RN51 a la RN52 a Susques, abreviando en un día este recorrido.

  • Día 2 Si tiene tiempo, dedique todo el día a las varias excursiones posibles en San Pedro de Atacama y vuelva a dormir allí. Si no, parta bien temprano rumbo al Paso Jama, deténgase en Susques a almorzar algo liviano y ver la más linda capillita del Noroeste. Cruzando las Salinas Grandes, baje por la cuesta de Lipán para dormir en Purmamarca o Tilcara.

  • Día 3 Tómese un día de turista tranquilo. Pasee por Purmamarca, Tilcara y Humahuaca y pase la noche en alguna de estas ciudades. Hay cerros, iglesias y ruinas indígenas para ver, excursiones para hacer en los alrededores, artesanos para conocer y artesanías para comprar, además de lugares interesantes donde comer.

  • Día 4 Pase por La Quiaca, visite Yavi (donde puede almorzar sencillo) y, calculando que son unas cuatro horas de cornisa en la montaña, llegue a Santa Victoria, para cenar y dormir allí.

  • Día 5 Regrese al día siguiente por el mismo camino y vuelva hacia el sur pasando por laguna de Pozuelos; si no anda corto de tiempo, llegue hasta Casabindo para ver su iglesia. Retome la RN9 para cenar y dormir en Humahuaca, Huacalera o Tilcara.

  • Día 6 Parta temprano para dar un vistazo a Termas de Reyes o San Salvador de Jujuy. Puede llegar a Salta por el abra de Santa Laura, para cenar y dormir en esta ciudad. Dedique el final del día a estirar las piernas en el casco histórico de La Linda.

  • Día 7 Deje Salta hacia los Valles Calchaquíes entrando a Cachi por la cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones. En Cachi, vale la pena almorzar y caminar algunas cuadras. Por la tarde, deténgase un momento en Seclantás, visite el Museo James Turrel en Colomé y la bodega. Según su presupuesto, decida entre pernoctar allí o en Molinos.

  • Día 8 Parta temprano y elija entre Cafayate y las ruinas de Quilmes y entre regresar a Salta por la quebrada del río de las Conchas o a San Miguel de Tucumán por el abra del Infiernillo y Tafí del Valle.

Consejos para viajar en auto
“Es verdad que para viajar, en los llanos puede hacer un calor húmedo asfixiante y en los desiertos, un calor seco paralizante. Pero en los valles de altura la temperatura es más agradable, y las noches son deliciosas.”
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Comer
“En términos de cultura agroalimentaria el Noroeste es la región más rica y profunda de la Argentina. Es más, buena parte de lo que se considera como “cocina nacional” le pertenece, más allá del asado.”
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Beber
"También en el beber el Noroeste tiene una identidad relevante e histórica: la bebida propia (que es la chicha) se prepara desde tiempo inmemorial. Y en Salta, La Rioja y Catamarca se hace vino desde que llegaron las vides a esta parte del mundo."
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Dormir
“La hotelería en el Noroeste hace veinte años era casi sin excepciones anónima o rudimentaria: el progreso que hubo, tanto en cantidad como en variedad y calidad, es notable.”
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Actividades
“La mejor forma de conocer el Noroeste es con doble tracción, buenas piernas y ganas de montar en mula, además de un baqueano por si hace falta. Así se llega a lugares que nunca podrían verse desde un ómnibus turístico.”
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Galeria de fotos

Rutas Guía YPF en Noroeste

De Salta a Cafayate

Desde Salta, la RN68 llega a la hermosa Cafayate, conocida por sus excelentes vinos. En su camino pasa por Cerrillos, El Carril, Chicoana, Coronel Moldes y La Viña. En La Viña se abre la RP6 a Guachipas y El Tala. Desde Coronel Moldes, por la RP47, se llega al dique y embalse Cabra Corral.

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De San Miguel de Tucumán a Tafí del Valle

La RN38 en su primer tramo es autopista hasta Famaillá y luego tiene un nuevo trazado que evita los centros urbanos. En Acheral se separa hacia el oeste la RP307 que se transforma en una de las rutas más espectaculares del Noroeste argentino. Al llegar a las alturas del valle del Tafí se encontrará una estación de servicio YPF y el acceso a El Mollar.

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