Completa, variada y entretenida, así se presenta la provincia de Buenos Aires para todo aquel que quiera buscar un destino para pasar unas vacaciones soñadas. Ritmo, descanso, deportes, diversión, todo junto en una geografía exquisita, amplia y convocante.
Sus playas extensas acompañan a nuestra costa atlántica y la convierten en el principal centro de atracción turística durante la temporada estival, sin dejar de serlo durante los fines de semana largo durante toda época del año. Desde la feliz Mar del Plata, con su amplitud, balnearios cada vez más completos, importantes shows y espectáculos; centros y paseos comerciales y deliciosa gastronomía, hasta la tranquilidad soñada de Cariló, Ostende, Mar Azul y Mar de Las Pampa, entre otras tantas propuestas, hacen que Buenos Aires sea visitada no sólo por argentinos, sino también por turistas de distintas partes del mundo.
Ríos e islas de bella naturaleza, valiosas áreas naturales, lagunas ideales para l
a pesca, cerros aptos para la aventura, estancias espectaculares para el relax, se suman a la gran cantidad de atractivos que esta provincia ofrecer para el asombro y la satisfacción de los visitantes.
Mención aparte merece la imponente ciudad Autónoma de Buenos Aires, con marcado estilo europeo, el que se puede apreciar en su arquitectura, así como en sus principales calles y avenidas. Repleta de propuestas culturales, artísticas, deportivas, gastronómicas y comerciales, es uno de los principales polos turísticos de Sudamérica.
A cortas y medianas distancias también tienen sus encantos las industriales Pilar y Bahía Blanca, los pueblitos rurales propios de la zona de Las Pampas, su perfectamente diagramada capital de La Plata, y la pujante zona del Tigre y el Delta del Paraná, entre tantas otras bellezas.
clima
Tanto la ciudad como la provincia de Buenos Aires tienen un clima templado y delicioso la mayor parte del año, con las dosis adecuadas de sol y de lluvia en cada una de las cuatro estaciones. El verano puede ser húmedo y caluroso. Siempre refresca un poco por las noches y llueve periódicamente. Los inviernos son breves y no muy rigurosos, si bien en el sur de la provincia puede a veces nevar un poco y puede haber, circunstancialmente, heladas.
Claves de identidad porteña
“Tener apellidos paternos y maternos de varios orígenes distintos.”
“Pronunciar la elle como la ye.”
“Tener o conseguir prestada una casa de fin de semana en las afueras.”
“Ser hincha del club de fútbol del propio barrio.”
“No votar siempre por el mismo partido.”
"Veranear en la Costa Atlántica argentina, o en la uruguaya."
"Salir a comer afuera. Ir mucho al teatro, al cine, a los recitales y a las exposiciones."
“Acostarse muy tarde los jueves, viernes, sábados y vísperas de feriados.”
“Tomar sol en traje de baño en plazas, balcones y terrazas.”
“Escuchar la radio antes de salir de casa para saber adónde hay piquetes, manifestaciones, choques o inundaciones.”
“Admirarse de que a los turistas extranjeros les guste tanto Buenos Aires.”
“Usar mucho el taxi y conversar con los taxistas.”
"No dormir la siesta, salvo las personas mayores."
Claves de identidad bonaerense
“Tener apellido italiano, español o vasco francés ”
“Pronunciar la elle al modo porteño, como una ye.”
“Adorar el asado de tira y el vacío a las brasas.”
“Comer pasta fresca los domingos y ñoquis de papa los 29 de cada mes.”
“Veranear en la Costa Atlántica.”
"Viajar a La Plata, la capital de la provincia, cada vez que hay que hacer un trámite."
"Tomar bastante mate amargo."
“Pescar en las lagunas.”
“Conocer los pelajes de los caballos criollos.”
“Saber manejar en el barro.”
“Hacer "gauchadas", es decir, estar siempre listo para dar una mano.”
“Dormir la siesta, sobre todo en verano.”
"Tocar la guitarra y bailar zambas."
El Caminito, el famoso poema de amor que musicalizó como tango Juan de Dios Filiberto en 1926, y grabó por primera vez Carlos Gardel, fue escrito por Gabino Coria Peñaloza en 1903 y no hace referencia, como habitualmente se cree, a esa cuadra de La Boca, en la ciudad de Buenos Aires, creada a mediados del siglo XX, sino a un sendero de Olta a Loma Blanca donde Coria Peñaloza veía pasar a una maestra de música de la que se había enamorado, y cuyos padres se llevaron del pueblo para evitar ese amor que les resultaba inconveniente.
Talampayaes una vasta depresión entre las sierras Morada al suroeste y de los Tarjados al noreste, donde están los cañones de Talampaya y Arco Iris, y la Ciudad Perdida. Las formaciones rojizas son Talampaya (que llega a tener 150 m de espesor) y, por encima de ella y más delgada, Tarjados. Ambas son areniscas que sedimentaron en el Triásico inferior, hace unos 250 millones de años y en un clima similar al de hoy: ni Tarjados ni Talampaya contienen fósiles. Las formaciones sucesivas que se ven en el cañón Arco Iris son sedimentos blanquecinos, verdosos, negros y amarillentos de un gran lago y grandes ríos que bañaron la región. Estas formaciones, llamadas por los geólogos Los Rastros, Ischigualasto y Los Colorados, son ricas en fósiles de plantas, insectos y vertebrados (incluyendo los primeros pequeños dinosaurios) y forman una narración geológica completa de la evolución del clima y la vida en el Triásico, en esta parte del megacontinente Pangea o Gondwana.