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05.07.2013  | Reason Magazine | Ronald Bailey

Las principales 5 mentiras sobre el "Fracking"

Se tienen en cuenta todos los aspectos: explosiones, envenenamientos, contaminación, cáncer y calentamiento global.

Gasland II, la secuela del docudrama anterior Gasland del director/activista Josh Fox contra el fracking se exhibirá en HBO el próximo lunes. Parece haber incluido a los villanos corporativos de siempre y las víctimas del capitalismo siniestro avaro, en vez de contar la historia mucho más sustancial: que la técnica de fracturamiento hidráulico para la extracción de gas natural de yacimientos no convencionales (conocida como "fracking") en combinación con la perforación horizontal ha generado una bonanza de gas natural barato.

La técnica de fracturamiento o fracking consiste en la inyección de agua presurizada combinada con arena y pequeñas cantidades de productos químicos con el objeto de resquebrajar los esquistos para que liberen el gas natural contenido. En general, los esquistos se encuentran a miles de metros por debajo de acuíferos de los que se extrae agua potable. No quedan dudas, para la consternación de los activistas, de que el Presidente Barack Obama parece apoyar el proceso. "En ocasiones, se generan conflictos con respecto al gas natural", manifestó en su discurso sobre cambio climático en Georgetown, la semana pasada, "pero permítanme decirles una cosa: debemos fortalecer nuestra posición como principales productores de gas natural porque, al menos en el mediano plazo, puede no sólo brindarnos energía segura a bajo costo, sino que además puede contribuir a la reducción de nuestras emisiones de carbono."

El presidente lo entiende, pero muchos activistas no. Para convencerlos, pensé en analizar algunos de los falsos argumentos que esbozan quienes se oponen al fracking. Afortunadamente, sólo recibí una carta del estilo de recaudación de fondos de parte de la asociación foodandwaterwatch (FWW) instándome a firmar y enviar una petición al presidente para que se prohíba el fracking. La carta es un bonito resumen alarmista contra el fracking.

Primer argumento falso: El agua que sale de la canilla puede encenderse fuego. Fox hizo famoso este argumento en la primera película Gasland donde mostro que un residente de Colorado encendía un fósforo cuando salía el agua de la canilla y el gas natural disuelto en el agua se prendía fuego. El Departamento de Recursos Naturales de Colorado examinó el agua e informó a los residentes: "No se encuentran indicadores de impactos relacionados con el gas o el petróleo en el agua de los pozos". El Departamento llegó a la conclusión de que el gas natural en su suministro de agua derivaba de recursos naturales; el pozo de agua penetró varias capas de carbón, que liberó el metano en el pozo.

La carta de la FWW advierte que "Cuando el proceso de fracking libera gas, puede provocar que el metano migre libremente a pozos de hogares cercanos y así al agua potable" La carta agrega: "Su propia casa podría explotar, como ocurrió en la casa que explotó en Pennsylvania causando la muerte de tres personas". Aparentemente, este comentario hace referencia al caso de Charles y Dorothy Harper y su nieto Baelee, que tuvo lugar en 2004, cuando el gas natural migró a su sótano de pozos cercanos que estaba perforando la compañía Snyder Brothers.

Esta sección de la carta estratégicamente diseñada pretende que los lectores lleguen a la conclusión de que el fracking causó las muertes de los Harper. Además, los pozos en cuestión eran pozos de gas convencionales, donde no se aplicaba la técnica de fracking. Los Harper murieron por el obrar negligente de la compañía, que no se había asegurado de que los revestimientos de los pozos se encontraran debidamente sellados con cemento. (El cemento se vierte en torno a la tubería de acero del pozo para evitar que el gas o los líquidos se desplacen hacia arriba y entren en contacto con las rocas expuestas a lo largo de la perforación, donde puede filtrarse en los acuíferos de agua potable.) La tecnología de fracking no tuvo nada que ver con la tragedia, por la que Snyder Brothers tuvo que indemnizar a la familia Harper, en cumplimiento de una orden judicial.

Otra casa explotó (afortunadamente sin causar daños significativos) cuando se produjo una filtración de gas natural desde un pozo en Ohio en 2007. En este caso, la compañía Ohio Valley Energy Systems Corporation realizaba tareas de fracking en un viejo pozo convencional cuyo revestimiento de cemento resultó inadecuado para evitar que los nuevos suministros de gas natural altamente presurizado migraran hacia pozos de agua cercanos. En cuanto la compañía reparó el revestimiento, el problema quedó solucionado.

Como manifestó A. Scott Anderson, un asesor senior de políticas del Fondo de Defensa del Medio Ambiente, al Wall Street Journal el año pasado: "Los incidentes de contaminación de las aguas subterráneas que han salido a la luz a la fecha han sido causados, en su totalidad, por defectos en la construcción de los pozos". A medida que se incremente la cantidad de pozos, también se incrementarán las probabilidades de que algunos de ellos no estén bien cementados, pero ese no es un problema inherente a la práctica del fracking. Resulta importante destacar que la amplia mayoría de las explosiones de gas natural no involucran pozos.

Segundo argumento falso: El líquido derivado del fracking"puede filtrarse a las aguas subterráneas y envenenar el agua potable" (El énfasis corresponde a FWW.) Asimismo, la carta afirma que el líquido derivado del fracking está "lleno de químicos venenosos".

Por supuesto, es muy probable que el gabinete que se encuentra por debajo de la pileta de su cocina también se encuentre "lleno de químicos venenosos". Lo que importa para el cuidado de su salud es el tiempo de exposición que tenga a esos químicos y no su mera existencia.

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la universidad de Duke, publicado en las series Proceedings of the National Academy of Sciences en junio, encontró mayores concentraciones de metano en pozos de agua que se encontraban a menos de un kilómetro de los pozos de gas. Sin embargo, como había ocurrido con informes anteriores, la publicación nueva llegó a la conclusión de que las dos explicaciones más simples para el hallazgo de mayores niveles de gas disuelto se debían a revestimientos de acero defectuosos y al sellado inadecuado con cemento de los pozos, pero no a la práctica del fracking. Además, el presente estudio, así como dos estudios anteriores que realizó el mismo equipo, no encontraron ningún indicador de que el agua de los pozos hubiera sido contaminada por líquidos derivados del fracking. (Debo agregar que, aproximadamente el 99,5 por ciento del líquido derivado del fracking, consiste en agua y arena.

¿Es Pavillion, Wyoming, la excepción? A solicitud de los residentes apartados de la comunidad, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) realizó una investigación para determinar si sus pozos habían resultado contaminados por el líquido derivado del fracking. El informe preliminar de la Agencia en diciembre de 2011 informó que en el agua de los pozos que se tomaron como muestra se encontraron "químicos sintéticos, como glicoles y alcoholes consistentes con la producción de gas y los líquidos de fracturamiento hidráulico". Pero a medida que la EPA fue proporcionando mayor información como resultado de su investigación al Departamento de Calidad Ambiental de Wyoming, la agencia federal advirtió que "no se había determinado" la fuente de estos "componentes preocupantes" y que los esfuerzos de la EPA para determinar la forma en la que los agentes contaminantes llegaron a los pozos de agua no fueron "concluyentes".

El informe presentado por los investigadores de Wyoming está previsto para el año próximo. No es necesario aclarar que, en los casos en los que se determine que un productor de gas natural contamina el agua de alguna persona, la compañía de la que se trate deberá asumir la responsabilidad completa por dicha situación.

Tercer argumento falso: El fracking incrementa la contaminación del aire. La carta de la FWW advierte que el fracking "contiene niveles elevados de neurotoxinas y agentes cancerígenos y que contiene compuestos que pueden generar smog".

Prácticamente, toda actividad industrial involucra la producción de gases tóxicos, al menos durante algún tiempo. Entonces, ¿cómo se compara la contaminación del aire asociada con la producción de gas natural con otros procesos industriales? Un informe de 2013 de investigadores de RAND Corporation publicado en las Environmental Research Letters, calcula los daños regionales en la calidad del aire derivados de la producción de gas en Pennsylvania. Su estimación de los daños totales toma en cuenta tanto los daños a la salud física como al medio ambiente, incluida la mortalidad, la morbilidad, las pérdidas de cosechas y madera, la visibilidad y los efectos sobre los ecosistemas naturales y las estructuras antropogénicas.

Este informe llega a la conclusión de que los daños a la calidad del aire generados por la producción total de gas natural en el estado ascendía a entre $7,2 millones y $32 millones en 2011. Como contraste, las cuatro mayores centrales de generación de electricidad a partir de carbón en el estado fueron las fuentes de cerca de $1.5 mil millones en concepto de daños en 2008. Toda la industria del gas natural es responsable de apenas el 2 por ciento de los compuestos orgánicos que generan smog en Pennsylvania, el 5 por ciento de sus óxidos de nitrógeno y el 1 por ciento de las pequeñas partículas emitidas por la industria en su totalidad en el estado en el año 2008. (Los investigadores de RAND no pudieron obtener información comparable de 2011 con respecto al daño total en materia de contaminación del aire, de modo que utilizaron el año más cercano en el que encontraron información disponible.) Eso no es poco, pero la conversión de apenas una central de carbón que pase a quemar gas natural contribuiría mucho más a mejorar la calidad del aire de Pennsylvania que cerrar toda la industria estatal de producción de gas.

Cuarto argumento falso: El fracking causa cáncer. La carta de la FWW insinúa esta afirmación, pero el argumento más escandaloso a lo largo de estas líneas fue el esgrimido por Josh Fox en su breve "película de emergencia", The Sky Is Pink de 2012. Fox entona, "En Texas, como ocurre en todo el territorio de los Estados Unidos, cayeron los índices de cáncer, excepto en un lugar: Barnett Shale. Los cinco condados en los que se realizaron mayor cantidad de perforaciones advirtieron una suba en los índices de cáncer de mama".

Este argumento es completamente engañoso. Aparentemente, Fox basó su afirmación débilmente sustentada en un único artículo de un periódico. Inclusive ese propio artículo tergiversaba la información; informaba que seis condados en el área occidental de Dallas-Fort Worth registraban las tasas más elevadas de cáncer de mama en Texas, con un incremento de 58,7 casos por cada 100.000 personas en 2005 hasta cerca de 60,7 por cada 100.000 en 2008. Por lo general, las tasas de cáncer de mama se informan por cada 100.000 mujeres, que apenas podrían duplicar los índices citados en los artículos 117.4 y 121.4. Mientras tanto, la incidencia del cáncer de mama entre todas las mujeres de Texas rondó las 116 por cada 100.000 entre 2005 y 2009. La tasa en los Estados Unidos fue de 125,7 por cada 100.000 mujeres.

A los efectos de verificar los hechos implicados en las afirmaciones de Fox, Associated Press contactó a dos investigadores de Texas, Simon Craddock Lee, un profesor de antropología médica del Centro Médico del Sudoeste en Dallas, Universidad de Texas, y David Risser, un epidemiólogo inscripto en el Registro de Cáncer de Texas. Ambos afirmaron que no se encontraron pruebas de incrementos en los índices de cáncer de mama en los condados que citara Fox.

Quinto argumento falso: El gas natural es peor que el carbón. Este argumento particular fue esbozado en el año 2011 con un estudio rápido improvisado conjunto por tres investigadores de Cornell contra el fracking. Su argumento se basa en la afirmación que sostiene que el metano que se filtra, cuyo potencial de contribución al calentamiento global es mucho mayor que la del dióxido de carbono, compensa de sobra toda reducción en las emisiones de dióxido de carbono que podrían alcanzarse, por ejemplo, al cambiar del carbón al gas para la generación de energía eléctrica. La carta de la FWW aduce que referirse al gas natural como energía "limpia" es un concepto "engañoso", pero a diferencia de los investigadores de Cornell, el grupo acepta que quemar gas natural "emite la mitad del dióxido de carbono de lo que emite el carbón."

La FWW se acercó mucho más a la verdad de lo que se acercó el equipo de Cornell. Un análisis integral publicado en el mes de noviembre de 2012 por investigadores asociados con el Laboratorio Nacional de Energía Renovable halló que "se determinó que el ciclo de vida de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con la generación de energía eléctrica de gas de Barnett Shale extraídas en 2009 resultaban muy similares al gas natural convencional y menos de la mitad de aquellas relacionadas con la generación de energía eléctrica derivada del carbón". Con respecto al calentamiento global, producir y quemar gas natural de pozos en los que se aplique la técnica de fracking resulta mucho mejor que quemar carbón.

No hay que confundirse: todo proceso industrial puede funcionar mal, por lo general, como consecuencia del error humano. Y no todos somos santos: las personas corruptas intentarán todos los atajos que terminen perjudicando al inocente. Cuando se cometen errores o se toman atajos, los responsables deberían ser castigados y las víctimas deberían recibir compensación plena por las pérdidas sufridas.

Pero no crean que esos villanos representan a la mayoría. En la actualidad, en los Estados Unidos se encuentran en funcionamiento más de 500.000 pozos de gas. La mayoría de esos pozos no vuelan casas, ni contaminan el agua potable, no causan cáncer, no tornan dificultosa la respiración ni son peores que el carbón.

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