YPF

Energía YPF

02.08.2013  | EL INVERSOR | Fabio Lopez

El Fracturamiento Hidráulico, el Ambiente y la Política

Desde la Asociación Geológica de Mendoza estamos convencidos de que es la industria petrolera la encargada de comunicar a la sociedad los beneficios, riesgos y formas de mitigar los mismos. No obstante ello, creemos de fundamental importancia hacer conocer, una vez más, nuestra posición acerca del uso de esta técnica en la exploración y producción “no convencional” de los recursos hidrocarburíferos y gas de la provincia

Con motivo del Día del Petróleo, ya en diciembre de 2012 la Asociación Geológica de Mendoza publicó en el Suplemento del Diario Los Andes, un artículo titulado “ La Fracturación Hidráulica en la Producción de Combustibles No Convencionales” en donde se explicaba la historia, mecanismos y usos de esta técnica de producción de hidrocarburos y gas.

Como se ha señalado, “Argentina, en la Formación Vaca Muerta, cuenta con recursos hidrocarburíferos por más de 23.000 millones de barriles equivalentes de petróleo (MBOE), de los cuales un 80% corresponde a volúmenes de crudo” [1], convirtiendo a la Argentina en uno de los países con mayor potencial para la producción de combustibles de roca madre. La técnica utilizada para producir este tipo de petróleo es la estimulación por fractura.

Muchas fuentes, carentes de conocimiento en la temática y sin fundamentos técnicos que avalen sus afirmaciones, han sugerido que la fracturación produce contaminación de aguas subterráneas, demanda grandes cantidades de agua, causa problemas en la gestión de las aguas residuales y hasta que produce mayor actividad sísmica.

Contaminación de Aguas Superficiales y Subterráneas

Diversos estudios realizados en Estados Unidos abordan algunas de las preocupaciones ambientales sobre la estimulación hidráulica, con especial énfasis en los efectos que esta produce en el agua subterránea.

Científicos de la Universidad de Duke están llevando a cabo investigaciones en las cuales se analizan muestras de agua cerca de sitios de estimulación por fractura en Pennsylvania y Nueva York. El estudio, que ya lleva tres (3) años, se realiza recogiendo muestras de agua de pozos privados y de aguas superficiales, y se analizan las concentraciones de hidrocarburos, isótopos y radio nucleídos. Encontraron que pozos privados a menos de un (1) kilómetro de los sitios de estimulación tenían una mayor probabilidad de tener trazas de gas metano. Sin embargo, no todos los pozos dentro de un (1) kilómetro de sitios de estimulación contenían metano, y algunos de los pozos que están a más de un (1) kilómetro de los sitios contienen trazas de este gas, probablemente de fuentes naturales. La clara conclusión del mismo es que no se ha podido establecer una relación directa en el contenido de metano en pozos de agua y determinar si proviene de fuentes naturales o producto de las operaciones de estimulación hidráulica.

La Agencia Ambiental de Estados Unidos (EPA) resalta la importancia de realizar estudios de línea base. También, insisten en la utilización de herramientas tecnológicas existentes para determinar la efectividad del entubado de pozos, especialmente en los horizontes acuíferos.

Utilización de Agua

Otra gran preocupación relacionada con la fracturación hidráulica es la demanda de agua utilizada en el proceso.

Si bien las operaciones de estimulación requieren de volúmenes de agua mayores que los métodos “convencionales”, en el estado de Texas, en el año 2011 y con un promedio de 450 equipos de perforación en servicio, el uso total de agua para las operaciones de estimulación hidráulica representó el 0,046% del total de agua consumida.

Ahora para bajarlo al plano de lo real, en el mes de octubre de 2012, había un total de 64 equipos de perforación en Argentina con sólo 3 equipos trabajando en Mendoza. En el caso hipotético que a futuro existieran 10 equipos de perforación trabajando de manera continua, se requerirían 0,17 m3/seg. Este es el equivalente al consumo de agua para la producción de 110 hectáreas de ajo, de las 260.000 hectáreas cultivadas en Mendoza. En este hipotético caso, se utilizaría el 0,001 % del agua disponible en nuestra provincia.

Sismicidad Inducida

La posibilidad de que la estimulación hidráulica genere mayor sismicidad también ha provocado acalorados debates. Expertos estadounidenses[2] han sostenido que la sismicidad inducida, en la mayoría de los casos, fue causada por cambio de presión de poro o un cambio en la tensión en el subsuelo alrededor de fallas con propiedades específicas. Se demostró que el uso de tecnologías diseñadas para equilibrar la cantidad de líquido inyectado en la roca, con la cantidad extraída era menos propensa a causar sismicidad inducida. En general, el estudio concluyó que la estimulación por fracturación hidráulica “no representa un alto riesgo de inducir fenómenos sísmicos perceptibles“.

En conclusión, es posible afirmar que Argentina, liderada por Neuquén y Mendoza en menor medida, posee un potencial importante en este tipo de producción de hidrocarburos. Por tanto todos los actores deberán trabajar de forma coordinada y hacer uso de las experiencias y recomendaciones que surgen de los estudios realizados en países donde ya poseen una trayectoria, involucrando a las universidades y centros de investigación para llevar adelante experiencias propias.

Los avances tecnológicos en materia de exploración y explotación hidrocarburíferas deben ser herramientas que debemos utilizar para lograr el desarrollo económico y social de la provincia, para lo cual los organismos de control estatal deben estar preparados con conocimientos sólidos para poder ejercer su poder de policía ambiental.

Aseverar que las operaciones de estimulación hidráulica producen daños ambientales sin fundamentos técnicos que lo justifiquen, no hacen más que desinformar a la población. La utilización de esta temática con fines electoralistas sólo demuestra despreocupación por el futuro de la nación y de nuestra provincia.

Como sociedad, debemos evitar crear polémicas utilizando el cuidado ambiente como excusa, ocultando una discusión ideológica que no está en nada relacionada con la utilización de tecnologías de exploración y explotación de recursos naturales, y mucho menos, con el futuro de nuestros hijos.

[1] Según estimaciones de YPF y de Ryder Scott Co…, señaló Hambrook durante su presentación en la Latin Oil & Gas Summit 2012 realizada en Miami a fines de junio del año pasado.

[2] Murray Hitzman de la Escuela de Minas de Colorado en un informe del Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos publicado en junio de 2012 (ver Eos, 93(27), 251, doi:10.1029/2012EO270003) escribió

Ir a la nota publicada

Otras noticias destacadas