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Energía YPF

09.06.2014  | ÁMBITO.COM | AIXA RATTA

Argentina: la gran promesa a nivel mundial de petróleo y gas no convencional

Según un reciente informe de la Agencia de Información Energética Estadounidense, Argentina forma parte de los países con mayores recursos de petróleo y gas no convencional del mundo. Ya en el 2011, la EAI había difundido un informe que situaba a la Argentina en el tercer lugar del ranking mundial de reservas de gas no convencional, detrás de China y Estados Unidos. Sin embargo, durante el mes de mayo el organismo actualizó sus estimaciones y el mismo informe ubica a Argentina en el segundo lugar a nivel global.

El informe del FMI "Perspectivas para el petróleo y gas no convencional de EEUU" publicado en marzo, describe el panorama mundial del sector energético en base a información provista por la Agencia de Información Energética estadounidense (EIA). El estudio destaca que con un aumento del PIB mundial en un 3,6 % por año, el consumo de energía mundial crecerá un 56 % entre 2010 y 2040 y aproximadamente la mitad de dicho incremento será atribuido a la demanda de China e India. Según las últimas estimaciones de la EAI, Argentina se ubica en el cuarto lugar a nivel mundial de los recursos recuperables de petróleo no convencional, con un valor de 27 billones de barriles de shale oil y segunda entre los países con mayores recursos de gas no convencional con 22,7 trillones de metros cúbicos de shale gas. Aún más, el informe "Estudio económico del recursos no convencionales de gas y petróleo en Argentina: situación actual y perspectivas" de la consultora KPMG que releva otros datos publicados por la EIA, estima que Argentina va a alcanzar casi el 50% de los hidrocarburos no convencionales totales en América Latina.

A pesar de estas prometedoras estimaciones de la agencia de EEUU y otros organismos especializados, en su momento Repsol optó por no invertir en la exploración de estos yacimientos, dedicándose a la sobreexplotación de los pozos ya existentes, siguiendo la actitud rentística de maximización de ganancias, vaciamiento de la empresa y envío de remesas al país de origen. La herencia de Repsol fue una baja producción local que indujo a un cuello de botella al obligar al país, en pleno crecimiento industrial, a importar energía y a perder reservas, provocando una sangría en la balanza comercial. La disponibilidad de extensas reservas de petróleo y gas no convencional, la creciente industrialización nacional y un contexto internacional de aumento constante de la demanda de hidrocarburos, señalaba la necesidad de potenciar la producción a través de inversiones de largo plazo y, así, lograr el autoabastecimiento y la soberanía energética.

Rompiendo con esta lógica, desde la estatización de YPF, se tomaron en cuenta estas predicciones globales y se orientó la política energética hacia el desarrollo económico y la defensa de los recursos naturales estratégicos frente a un mundo con menores reservas pero cada vez con mayor demanda. En esta línea, YPF aumentó las inversiones en la recuperación de yacimientos maduros, la explotación de los recursos no convencionales y el descubrimiento de nuevas reservas. El informe oficial de los resultados operativos y financieros de YPF del primer trimestre del 2014, señala los grandes avances en esta materia, mostrando un crecimiento de la producción total de hidrocarburos de YPF en un 10,7% respecto del mismo trimestre del 2013, con un aumento de la producción neta de petróleo del 6,8% y de gas del 18,5%. Las inversiones jugaron un papel destacado en el incremento de la producción.​

En el primer trimestre del año, la compañía invirtió $9.722 millones, representado un aumento del 127% respecto al tercer trimestre de 2013 que ascendían a de los $4.282 millones de pesos. Adicionalmente, se informó que YPF en el 2013 tuvo un índice de reemplazo de reservas del 158%, mostrando un panorama futuro muy alentador en cuanto a la provisión y autosuficiencia energética, ya que las nuevas reservas superaron en un 58% a la extracción de hidrocarburos en el año.

En este marco de potenciar las inversiones, se realizaron acuerdos con empresas multinacionales que sean capaces de realizar la transferencia tecnológica y posean los grandes volúmenes de capital requerido para que esta riqueza sea usufructuada por todos los argentinos, tanto de esta generación como de las próximas. Los resultados de esta estrategia ya están mostrando sus frutos: el 21 de mayo YPF anunció el primer descubrimiento de hidrocarburos no convencionales (shale oil y shale gas) desde la nacionalización de la empresa, en la formación D-129 del yacimiento El Trébol, ubicada en la Cuenca del Golfo San Jorge (Chubut). Recientemente, se anunció otro descubrimiento a principio de junio, pero en este caso de una formación operada al 100% por YPF ubicada en Paso de las Bardas Norte (Mendoza). Este hallazgo correspondió a un yacimiento de "tight gas" con un potencial de 25 millones de barriles equivalentes de recursos recuperables que aumentaría aproximadamente en un 10% las reservas de hidrocarburos de la provincia.

Sin embargo, aún más importante que el reconocimiento internacional, es el reconocimiento de los propios argentinos de que el trabajo realizado va en la dirección correcta. Una reciente encuesta realizada por Poliarquía sobre 1.564 casos destaca que entre quienes conocen del yacimiento de Vaca Muerta, el 65% está de acuerdo con que se extraiga gas y petróleo de la formación y el 84% sostiene que puede tener un impacto muy o bastante significativo en la economía argentina.

La decisión política oportuna de recuperar una herramienta para el desarrollo nacional, la revalorización de la inversión y la exploración sumada al apoyo popular que evidencia la nueva gestión de YPF, son elementos objetivos que permiten estimar que, en el mediano plazo, el panorama energético nacional revertirá la tendencia importadora para alcanzar el estratégico autoabastecimiento.

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