Argentina ganó 2-1 en el primer partido de los Juegos Olímpicos. Costa de Marfil dio pelea, pero no pudo contra la camiseta celeste y blanca. Lionel Messi y Lautaro Acosta marcaron los goles.
Fue un primer tiempo electrizante en el Estadio Olímpico de Shanghai. Argentina tuvo más la pelota y propuso su juego, mientras que Costa de Marfil asustó con un par de contras de su delantero más peligroso: Gervinho.
El equipo nacional llegó con un par de situaciones claras, apenas arrancado el partido. Un zurdazo de Sergio Agüero que despejó bien el arquero marfileño y dos tiros libres de Riquelme que pasaron muy cerca.
Gervinho complicó al fondo argentino con sus corridas y piques en diagonal. Incluso llegó a convertir cuando el partido estaba 0 a 0 pero el árbitro alemán Wolfgang Stark invalidó la acción por clara posición adelantada.
Sobre el final de la etapa, Juan Román Riquelme habilitó con un pase profundo y milimétrico a Lionel Messi, que picó al vacío, enfrentó al arquero y definió con mucha categoría. Era el 1 a 0.
Pero la alegría duró hasta que arrancó la segunda parte. Cisse metió un cabezazo bárbaro, bombeado al segundo palo, que dejó a Ustari sin respuesta y empató el partido.
Bastista buscó variantes en la piernas frescas de Lautaro Acosta y Angel Di María. Con poca claridad, el equipo fue a buscar con decisión la victoria pero la defensa africana pudo contener los empujes.
Y de tanto ir, la Selección llegó al gol de la victoria. Messi desbordó por izquierda, pateó al arco y Acosta tomó el rebote del arquero africano para el 2-1 definitivo.
Una victoria luchada para el largo camino hacia la medalla de oro.