Chevron decidió continuar con la etapa de desarrollo masivo en Vaca Muerta

Se asocian además en un nuevo proyecto exploratorio
10.04.2014 10:00hs.

Chevron decidió continuar su sociedad con YPF para avanzar en la etapa de desarrollo masivo de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, tras haber culminado exitosamente el proyecto piloto iniciado el año pasado. Así lo anunció el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, luego de que lo informara al Directorio de la compañía.

Galuccio celebró la decisión de Chevron: “Nos alegra que hayan elegido continuar esta sociedad; es una gran demostración de confianza en el trabajo de YPF y en el potencial de los hidrocarburos no convencionales de la Argentina.”

Esta etapa posterior al piloto, durante la cual YPF seguirá siendo el operador, incluirá la perforación de 170 pozos adicionales durante este año, con una inversión conjunta de más de 1600 millones de dólares en perforación, completación y construcción de facilidades de producción.

“El año pasado dijimos que se trataba de una asociación estratégica y de largo plazo. Esta continuidad en el trabajo y el proyecto de explotación lanzado no hacen más que ratificar que elegimos el socio correcto y a la medida de lo que hoy necesitan YPF y el país”, agregó Galuccio.

El acuerdo entre YPF y Chevron es el más importante alcanzado hasta hoy para el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales en el país.

El proyecto piloto desarrollado hasta Marzo 2014 implicó un desembolso inicial de 1240 millones de dólares (íntegramente financiado por Chevron) que permitió el desarrollo de 20 km2 y la perforación de 161 pozos.

“YPF es un socio y operador confiable, que esta avanzando en el proyecto en la dirección correcta”, dijo por su parte Ali Moshiri, presidente de Chevron para África y América Latina. “Estamos satisfechos con el progreso alcanzado y esperamos continuar brindando nuestra experiencia técnica e inversión para ayudar a la Argentina a lograr el objetivo de ser autosuficiente energéticamente”, concluyó.

Cada año se llevará a cabo una proyección presupuestaria hasta alcanzar el desarrollo total del área. El clúster comprometido es de un área de 395 km2, con una perforación estimada de más de 1500 pozos para alcanzar una producción de más de 50 mil barriles de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas natural asociado por día, convirtiéndolo en el principal activo productivo de YPF y, potencialmente, de la Argentina.

Este primer trabajo en conjunto, posibilitó identificar los mejores lugares para perforar (“sweet spots”), reducir significativamente los tiempos y por ende los costos de perforación. En relación con los costos, la compañía logró una mejora significativa: bajó en dos años el costo por pozo vertical de 11 millones de dólares al promedio actual, que es de alrededor de 7,5 millones de dólares.

La superficie total de Vaca Muerta es de alrededor de 30.000 km2, de los cuales YPF tiene una participación neta equivalente a 12.000 km2. Hoy, YPF cuenta con 19 equipos de perforación en el área de Loma Campana y se extraen más de 20.000 barriles equivalentes de petróleo diarios.

Proyecto exploratorio conjunto en Chihuido de la Sierra Negra

Adicionalmente, se anunció hoy la ampliación del acuerdo estratégico entre ambas empresas con el objetivo de delinear un futuro clúster de desarrollo de shale oil con un programa exploratorio de 9 pozos (7 verticales y 2 horizontales), que se iniciará en Narambuena, un área de 200 km2 en la provincia de Neuquén, dentro de la concesión Chihuido de la Sierra Negra.

Este proyecto exploratorio comprende, adicionalmente, la aplicación de métodos de prospección geofísica y la elaboración de mapas de superficie y subsuelo, que permiten localizar ambientes propicios para la acumulación de petróleo o gas natural y determinar los mejores métodos para su extracción.

La inversión estimada para el proyecto exploratorio será de 140 millones de dólares y serán aportados íntegramente por Chevron. Esta fase, durante la cuál YPF también será el operador, se completará en un plazo estimado de cuatro años, aunque los tiempos podrían acelerarse de acuerdo con los resultados.